Cristiano recuerda su llegada a Argentina en 1981-82, charlando con Roberto Alemán quien quería retenciones al 3%, pero él las rechazó como impuesto distorsivo que frena la producción.
Argumenta que hay que dar precio pleno al productor para sembrar potreros marginales y recaudar vía ganancia o inmobiliario en vez de retenciones.
En esa época un 10% de la gente del Gran Buenos Aires se fue al interior, lo que celebra porque Argentina debe poblarse y no concentrarse todo en el GBA.
Ve potencial en asfaltar, viviendas y avances incluso en el GBA, problema que siente desde hace 40 años.