Cristiano Ronaldo abandonó Arabia Saudita junto a su familia y aterrizó en Madrid tras bombardeos a la embajada de Estados Unidos en Riad, cerca de su domicilio donde juega para Al Nassr desde 2023.
La decisión se tomó para evitar riesgos, avalada por el club, ante la suspensión de toda actividad deportiva y futbolística en Medio Oriente hasta nuevo aviso por el conflicto.
Ronaldo se refugió en su residencia madrileña con su esposa e hijos mientras espera resolución del conflicto regional.