Cristiano Rataglia explicó que formar parte de la familia Agnelli, que históricamente marcó a Italia, es una suerte porque convivió estrechamente con su tío Gianni Agnelli, quien vivió hasta los 87 años, y su madre Susana, hasta los 86 o 87.
Tuvo la fortuna de hablar todos los días con su madre y estar cerca de Gianni, a quien describió como un personaje extraordinario para sobrinos y nietos, sin que el poder le interesara.
Estudió en Harvard para ser empresario, maneja una compañía de 12 helicópteros y aerobuies en San Fernando que ahora se vuelven rentables, priorizando vender lo correcto sin obsesión por el poder.
Recordó momentos con Gianni, como viajes con Kissinger a Mundiales del 90, sintiéndose seguro cerca del poder pero sin atraerse por él.