Cristiano revela que no le gustó un momento de soberbia e iracundia en Javier Milei que conoció antes, pero destaca que cambió completamente y ahora apoya su gestión económica por completo.
Cuenta su trayectoria política desde el PRO, su apoyo inicial a Patricia Bullrich y luego a Milei tras la interna, rechazando a Horacio Rodríguez Larreta por no querer cambios profundos.
Se define como liberal y libertario, criticando posturas como la de Alfonsín que era liberal salvo en economía, y elogia la confianza total en el manejo económico de Milei, citando la baja de tasas de interés sin que el dólar se dispare.
Critica no haber comprado reservas cuando el FMI lo pedía y la insistencia en no superar la banda cambiaria para mantener credibilidad, temiendo un posible gobierno peronista que no pague deudas.
Define a Milei ante empresarios italianos como un personaje extraordinario con un toque de locura necesario para sus reformas, y a Mauricio Macri como buena persona con experiencia empresarial pero limitada por el Congreso.
Critica a Macri por no apoyar de inmediato a Bullrich, insistir en ficha limpia en vez de prioridades mayores y no capturar todo el entramado corrupto más allá de Cristina Fernández de Kirchner.
Defiende al actual jefe de Gabinete por su gestión exitosa en YPF, admirada mundialmente.