El cielo sobre Israel muestra escasa actividad aérea por el conflicto, con aviones desviando rutas drásticamente. Un vuelo desde Charles de Gaulle en París realizó curvas amplias para evitar el espacio aéreo israelí y jordano.
La zona presenta un gran cono vacío de tráfico, con aeronaves haciendo maniobras en U que antes atravesaban directamente. Alrededor de Jordania e Israel no hay aviones detectados en el radar.