Paola Galeano, conocida como Malala, influencer condenada a 13 años de prisión por homicidio en la unidad 40 de Lomas de Zamora, se queda sin celular hasta agosto tras viralizar un video polémico de su festejo de cumpleaños en la cárcel.
El video generó controversia y las autoridades le confiscaron el teléfono con el que graba contenidos desde su celda pintada de rosa, que siguen más de 220.000 personas en redes sociales.
No es la primera vez que le retiran el celular; anteriormente lo recuperaba con permisos tras entrevistas, pero esta vez podría ser definitivo mientras cumple su condena.