El conductor Santiago experimenta un problema en la garganta que le impide hablar momentáneamente durante el programa en vivo.
Los colegas lo notan y comentan que es la pesadilla de todos los que están al aire, un temor común que ahora le ocurre por primera vez.
Se recupera rápidamente y bromean sobre el bautismo del incidente, destacando que son humanos.
Continúan con la programación normal tras el episodio.