Una casa de más de 80 años en General Molina y General Villegas, Sarandí, se derrumbó totalmente a las 22:30 de la noche con un estruendo como explosión, causado por humedad en la columna central y falta de mantenimiento.
El propietario, Gustavo, usaba la propiedad como cochera para un Mercedes-Benz de 1960 de colección, ahora destrozado bajo escombros; la esquina con la chabola colapsó, dejando chapas, vigas de rieles antiguos y escombros en el patio vecino.
El matrimonio vecino, que trabaja en el Mercado Central, dormía en ese momento y sintió el ruido; saltaron de la cama, encontraron escombros bloqueando la puerta, cortes de luz, agua y Wi-Fi, pero solo un susto, atribuyéndolo a protección divina sin lesionados ni transeúntes afectados.
La zona está precintada por Defensa Civil; vecinos esperan limpieza y evaluación de daños en la casa colindante.