La Casa Blanca difundió detalles de la Operación Furia Épica, que incluye ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Los objetivos son destruir misiles del régimen iraní, aniquilar su armada, eliminar representantes terroristas como el líder máximo Ali Khamenei y garantizar que Irán no obtenga armas nucleares. Estados Unidos se enfoca en destruir defensas iraníes mientras Israel apunta a altos funcionarios.
Donald Trump reconoció que el conflicto podría extenderse más allá de las cuatro o cinco semanas previstas inicialmente, debido a la resistencia iraní. Irán derribó un misil en la embajada estadounidense en Arabia Saudita y atacó bases aliadas, mientras Israel bombardeó Teherán y Líbano, causando más de 30 muertes contra Hezbollah.
Detalles revelados por Financial Times indican que Israel hackeó cámaras de seguridad estatales iraníes durante meses para mapear movimientos de líderes. La CIA contó con un topo en la seguridad de Khamenei, permitiendo un ataque preciso que eliminó a la cúpula militar iraní en una reunión.
Irán también mostró inteligencia al impactar objetivos aliados, abriendo una caja de Pandora con casi una decena de países involucrados en el conflicto regional.