Camila Perochena profundizó su análisis del discurso de Javier Milei, comparándolo con patrones refundacionales de la política argentina como los de Perón, Menem y los Kirchner, al prometer romper con el antiguo orden y construir una nueva Argentina para los próximos 50 años.
Perochena destacó la lógica complotista en el mensaje de Milei, similar a la de Cristina Fernández de Kirchner desde el conflicto con el campo, donde se acusó a oligarquías, agroexportadores, medios y justicia de un complot mediático-judicial contra el gobierno.
En el discurso de Milei, el enemigo incluye políticos, empresarios y medios, con menciones a la justicia; esta narrativa moviliza a la base al presentar un adversario oculto y perverso, como en la Revolución Francesa donde el complot aristocrático justificaba acciones radicales.
La analista advirtió que el complotismo implica actores irreconciliables de bien absoluto y mal absoluto, lo que daña la democracia al impedir negociación o transacción; además, beneficia a quienes venden el complot al líder, como Beria con Stalin, y centraliza los servicios de inteligencia.