Patricia Bullrich describe la liberación de Nahuel Gallo de una cárcel venezolana como una operación secreta de la AFA realizada por "amigos del régimen chavista", sin conocimiento del Estado argentino.
Explica que el régimen de Delcy Rodríguez no entregaría a Gallo a Milei, pero la AFA lo logró; Gallo solo se sintió seguro al llegar a Argentina y recibir uniforme de Gendarmería.
La esposa de Gallo niega contacto con AFA; gobierno quedó offside inicialmente. Bullrich aclara que no habló mucho con Gallo, recluido en Edificio Sentinela.
Se menciona también el rescate de Germán Giuliani aprovechando el viaje, destacando conflictividad por métodos no estatales.