El programa transmitió en vivo imágenes espeluznantes de un bombardeo masivo sobre Teherán, la capital de Irán, con explosiones continuas y sonidos de guerra que conmocionaron al panel. Los conductores interrumpieron el debate para mostrar el ataque a objetivos militares, destacando el riesgo de grandes pérdidas civiles en esta escalada del conflicto.
Panelistas como Claudio Farenberg, desde Israel, relataron cómo la vida cotidiana se naturaliza con alertas de sirenas y refugios, pese a la brutalidad. Analizaron las causas múltiples: el temor de Estados Unidos a un Irán nuclear, la guerra energética por petróleo y gas, y el odio religioso de líderes iraníes que buscan destruir Israel, sin solución rápida a la vista.
Destacaron la imposibilidad de dialogar con terroristas alojados por Irán y regímenes como el de Nicolás Maduro en Venezuela, calificado como dictadura. Cuestionaron el rol de la ONU, dominada por potencias como Estados Unidos, y recordaron la historia de conquistas por la fuerza, con el humano sin cambios pese a la modernidad.
Advirtieron sobre el poder armamentístico actual, con nueve países nucleares y ataques a bases como las vistas horas antes, arriesgando una Tercera Guerra Mundial similar a Hiroshima. Elogiaron a Donald Trump por finalizar conflictos en su primera gestión, pero notaron su tono bélico ahora, amenazando Venezuela, Groenlandia, Cuba e incluso alertas para Argentina por alinearse con Estados Unidos e Israel.
El debate subrayó intervenciones de Estados Unidos, como la captura de líderes venezolanos o destrucción de laboratorios iraníes con aviones B-2, demostrando capacidad para atacar a distancia cualquier país, mientras Trump anuncia planes contra Cuba.