Este vasto humedal se extiende por 200 a 300 kilómetros de largo y 10 a 20 de ancho, nace en el río Pilcomayo cerca de Clorinda y permite recorridos en aguas navegables a remo o con motor, guiados por vaqueanos locales que muestran la flora, fauna y bellezas únicas de cada sector.
Los visitantes pueden disfrutar de yacarés autóctonos que posan amigablemente para fotos, probar empanadas y mites típicos, y sumergirse en la rica cultura folclórica y las comunidades originarias ancestrales de la zona, atrayendo a turistas nacionales e internacionales que comparten sus experiencias impactantes.
Norma y Jorge destacaron el potencial turístico creciente del Bañado, accesible por Ruta Nacional 81 y Provincial 32 hacia Fortín La Soledad, con invitación abierta a todos para visitarlo y descubrir sus maravillas, mientras Argentina toma mayor conciencia de su valor.