Ana Garibaldi, actriz de 55 años destacada en El Marginal, describe su salto a la fama como una oportunidad maravillosa no planeada, comenzando en teatro independiente y descubierta por el productor Pablo Culell en 2009-2010.
Compara su trayectoria con la de Andrea del Boca, quien empezó niña pero enfrenta estigmas de edad, y explica que su personaje creció gracias al público, ganándose el amor pese a escenas duras como una violación.
Revela su método de actuación como un juego permeable con compañeros, que se corta abruptamente como cuando llaman a los niños a merendar, adaptándose al set real más allá de imaginaciones previas.
Estudió en conservatorio hasta el último año sin recibirse por quedar libre en actuación, pero Moria Casán destaca su intuición, ángel y libertad por sobre métodos rígidos.
La entrevistan en La mañana con Moria, la despiden temporalmente por corte comercial pero le piden quedarse para continuar después.