La AFA y su presidente Claudio "Chiqui" Tapia lograron la liberación del gendarme Nahuel Gallo tras 448 días preso en Venezuela, en una gestión silenciosa con la federación venezolana de fútbol y la presidenta Delcy Rodríguez, mientras el gobierno de Javier Milei no intervino ni estuvo al tanto.
El panel de "Duro de domar" ironizó sobre el "papelón" del gobierno argentino, que abandonó a Gallo pese a promesas, y destacó que la Cancillería ni siquiera informó antes que la AFA. Patricia Bullrich admitió no saber de las gestiones de Tapia.
Criticaron duramente a Milei por no negociar con Venezuela, preso de sus tuits agresivos contra Maduro, y ahora temen que Gallo revele el abandono en una entrevista. Lo retienen en el Edificio Centinela para "lavarle la cabeza" y evitar que pida la baja de Gendarmería.
Panelistas celebraron el regreso de Gallo a las 3 de la madrugada en avión privado, pero fustigaron la inacción oficial, comparándola con fracasos diplomáticos pasados y experiencias personales de detención en Venezuela sin ayuda de Cancillería.