Insiste en operar el mismo día de la fractura porque cada seis horas la mortalidad aumenta un 15%, por riesgos de trombosis y tromboembolismo graso debido a la médula grasa de la cadera que viaja al pulmón o cerebro.
Recomienda prevención en adultos mayores: evitar mesitas bajas, usar bastón o paraguas para apoyo nocturno, mejorar nutrición cognitiva y estilo de vida, ya que la mortalidad post-fractura es alta.
Destaca su técnica mínimamente invasiva, poco difundida en Argentina donde hay muy pocos especialistas; permite prótesis bilaterales en un solo acto quirúrgico según edad y estado del paciente, usando materiales específicos.
En mensaje final, urge actividad física, alimentación correcta y ejercicios simples como levantarse y sentarse 15 veces tres o cuatro veces al día para fortalecer músculos y huesos.