Una abogada entra a la joyería buscando un anillo importante para una fiesta y elige uno de oro con tres hileras de brillantes de un punto cada uno, total 80 puntos, dos hileras de zafiros y zafiro central.
Se lo prueba, le queda hermoso y elegante, y decide comprarlo para un casamiento, ya que espera robarse las miradas.
Explica que se lo merece porque ganó un juicio importante con honorarios altos por un accidente de tránsito donde atropellaron a una chica en bicicleta, y usa el dinero para darse un gusto.
Destaca que llegó recomendada y que los anillos son muy lindos, planeando volver por más tras próximos juicios.