Donald Trump justificó la escalada militar contra Irán como esencial y advirtió que la guerra podría durar hasta cuatro semanas para evitar que un régimen terrorista armado con nucleares amenace a Estados Unidos.
El presidente estadounidense describió estas acciones como el deber de un pueblo libre y necesarias contra un régimen radical y sanguinario.
El secretario de Defensa Pete Hegseth mencionó la preocupación por la espiral de violencia pero afirmó que bajo Trump están terminando la guerra iniciada por milicias iraníes, recordando veteranos perdidos.
Washington no ofrece plan de salida ni indica fin próximo del conflicto, descartando plazos pese a la sugerencia de Trump, en contexto de la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei.