Donald Trump advierte que lo que viene será una gran ola de ataques contra Irán, mucho peor que lo anterior, afirmando que Estados Unidos los está destruyendo y que pensó que Irán era menos capaz.
Trump se sorprende por la capacidad de Irán para atacar posiciones en países árabes aliados de Estados Unidos e Israel, como bases militares, con drones e impactos en refinerías de petróleo.
Irán atacó la principal destilería de petróleo de Arabia Saudita en Adenco, lo que podría generar una crisis petrolera planetaria y disparar precios internacionales, pese a que Arabia Saudita es un gigante armado.
El conflicto supera los 600 muertos, incluyendo niñas en una escuela iraní, misiles en Israel no interceptados por la Cúpula de Hierro ni Arrow, Qatar derribando aviones iraníes tras ataque a petrolera, y Kuwait derribando por error aviones estadounidenses.
Irán gana tiempo para mostrar fuerza interna tras muerte de Ali Khamenei, atacando Doha, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, causando muertes civiles entre inmigrantes; la guerra se extendería si no hay negociación rápida, beneficiando a Irán.