El tráfico marítimo en el Estrecho de Hormuz descendió hasta un 70% debido a amenazas iraníes, convirtiéndolo en una ruta peligrosa para el 20% del petróleo mundial y gas natural licuado que pasa por allí diariamente, con 15 millones de barriles de crudo y más de 8 millones de productos petroleros.
El precio del petróleo subió casi un 8%, alcanzando los 80 dólares, tras un 10% de aumento el mes pasado por anticipación al conflicto; el gas natural licuado escaló más del 40% en el índice TTS de Amsterdam, por encima de los 45 dólares, agravado por ataques iraníes con drones a Qatar Energy y a la refinería Aramco en Arabia Saudita.
Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak y China (34% de sus importaciones de petróleo vía Hormuz) se ven afectados, con seguros de buques petroleros en alza y bolsas cayendo por incertidumbre, pese a revés judicial a Donald Trump en aranceles; solo el 25% de estadounidenses apoya sus acciones según Ipsos.
En paralelo, sanciones de Trump asfixian a Cuba y Venezuela: Cuba cierra hoteles, suspende salud y vuelos como Air Canada por falta de combustible; Trump asegura 80 millones de barriles venezolanos y produce petróleo propio vía Vaca Muerta con Milei.
Esto agrava la escalada con 589 muertos, muerte de Ali Khamenei por misiles israelíes con info CIA, manifestaciones anti-EEUU y críticas de Putin.