El conflicto en Medio Oriente generó impactos inmediatos en los mercados globales: el precio del barril de petróleo subió fuerte, el oro se fortaleció y el dólar avanzó, mientras las acciones europeas y asiáticas cayeron.
En Wall Street, los índices S&P 500, Dow Jones y Nasdaq resistieron mejor con caídas menores. En Argentina, Luis Caputo destacó la fortaleza macroeconómica del país como ventaja en este contexto.
El mercado local reaccionó positivamente: el S&P Merval subió, el dólar bajó y el riesgo país disminuyó, contrastando con la volatilidad internacional.