La sexóloga Mariana Kerr aclara que en la sexualidad no hay una norma universal de lo normal o anormal, y cada caso debe evaluarse individualmente considerando el contexto.
La menopausia no significa el fin del deseo sexual; culparla exclusivamente ignora factores subyacentes como falta de cortejo en la pareja, desconexión con la intimidad propia, depresión, ansiedad o cambios hormonales en estrógenos y progesterona después de los 40 años.
Usa la metáfora del iceberg: la pregunta superficial sobre deseo y menopausia oculta que hay que investigar causas profundas para una evaluación integral y recuperar el deseo paso a paso.