En el caso Oloan, se depuraron los testigos de 800 a solo 200 para el juicio oral, similar a lo ocurrido en el caso Maradona con una reducción drástica.
La fecha original del 7 de octubre fue rechazada por todas las partes por ser lejana, lo que obligó a los jueces a buscar una nueva agenda, posiblemente con audiencias semanales para no estirar el proceso, advirtiendo que no aceptarán quejas posteriores.
Existen dos causas paralelas: una por la desaparición y otra por interferencia en la investigación. Anuncian la llegada del abogado Leira, defensor de dos acusados, para profundizar en la audiencia preliminar.