El documental Ciline, entre el mar y la montaña de Fernando Bermúdez narra la historia de Silene, una niña haitiana adoptada por una familia argentina en La Rioja después del devastador terremoto de 7 grados que azotó Haití.
Silene llegó a Argentina con tres años desde un orfanato en Haití, donde perdió a sus padres en el sismo que dejó centenares de muertos y destruyó casas y edificios, convirtiéndose en el peor terremoto en la historia del Caribe.
La familia, compuesta por Patricia y Gustavo, inició trámites de adopción en el 2000 y la conoció en un primer viaje emotivo, dejando el vínculo afectivo pese a la dureza de separarse temporalmente; Silene mostró madurez al despedirse de sus cuidadores en el orfanato.
Ahora con 14 años, Silene compite en el campeonato latinoamericano de volteo representando al equipo argentino que irá al Mundial en Le Mans, Francia, simbolizando su superación entre el mar de Haití y las montañas riojanas.
La directora del orfanato la preparó para el viaje, y Silene se adaptó rápidamente, saludando con alegría desde La Rioja y dejando atrás el miedo inicial al cambio cultural y lingüístico, ya que en Haití se habla creole y francés.