El gendarme argentino Nahuel Gallo llegó esta madrugada al aeropuerto de Ezeiza tras 448 días detenido ilegalmente por el régimen chavista de Nicolás Maduro en Venezuela, con una parada en Arica donde se reencontró con su familia.
Ahora se encuentra en el Edificio Sentinela de Gendarmería Nacional, donde efectivos realizan chequeos médicos y evalúan su delicado estado de salud física y psicológica, agravado por una huelga de hambre durante el cautiverio en la prisión Rodeo 1.
Su esposa espera en un hotel cercana el llamado de Gendarmería para reencontrarse nuevamente. En el emotivo reencuentro en Ezeiza, Gallo saludó a Patricia Bullrich como "ministra", ajeno a su nuevo cargo de senadora tras tanto tiempo desconectado de Argentina.
El régimen venezolano retuvo a Gallo como presa política por el enfrentamiento ideológico con el gobierno de Javier Milei, negándose a entregarlo directamente a autoridades argentinas pese a las gestiones, incluyendo posibles intervenciones de la AFA y el fútbol venezolano.
Autoridades como la ministra Monteoliva monitorean su evolución, con posible traslado a un hospital mayor si requiere estudios complementarios.