El gendarme Nahuel Gallo aterrizó en Ezeiza a las 4:41 en un avión de la AFA y comitiva presidencial, tras 448 días privado de libertad en Caracas, Venezuela, reencontrándose con su mujer y su hijo Víctor.
Personal médico verificó su estado de salud en Ezeiza, donde Elisa Trotta lo describió como fuerte, lúcido y contento; ahora se dirige aparentemente al edificio Sentinela de Gendarmería en Retiro para encuentros y reuniones.
Patricia Bullrich estuvo presente en Ezeiza desde temprano, y el Gobierno coordina la jornada intensa que incluye posible descanso para Gallo, con cobertura en vivo desde la sede central.
Imágenes muestran a Gallo con su familia y autoridades, destacando la colaboración de AFA, Conmebol y el Gobierno para su repatriación.