El gendarme Nahuel Gallo aterrizó en Argentina a las 4:45 de la madrugada tras 448 días detenido en Venezuela, donde realizó una huelga de hambre para presionar su liberación. Llegó debilitado por el cautiverio y la huelga, por lo que recibe atención médica y psicológica en el edificio Sentinela de la Gendarmería Nacional.
Su esposa lo visitará esta tarde, respetando sus tiempos emocionales, ya que su vida quedó congelada durante más de un año: su hijo creció sin él y vivió situaciones compatibles con tortura y crímenes de lesa humanidad. Las autoridades esperan que brinde información sobre su experiencia y otros detenidos, incluyendo al otro argentino preso.
Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad, habló con él por teléfono y le aclaró que ahora es senadora, destacando lo desactualizado que está Gallo del mundo exterior. La ministra actual, Alejandra Monteoliva, describió el reencuentro como muy emotivo y esperado por todo el país.
Venezuela se negó a entregarlo al gobierno argentino pese a múltiples negociaciones, incluso paralelas con figuras del fútbol como la AFA. Gallo podría requerir estudios adicionales en el hospital Churruca si es necesario, priorizando su recuperación física, mental y emocional.
El periodista Alan Ferraro reporta en vivo desde la sede de Gendarmería, enfatizando la necesidad de asistencia psicológica ante posibles cuadros de angustia.