Nahuel Gallo resistió en una cárcel venezolana calificada como sucursal del infierno, donde desafió a sus captores cantando el himno argentino una noche mientras estaba desaparecido y ayudó a otros presos a no deprimirse.
Presos liberados contaron cómo Gallo los mantenía en pie y luchando, demostrando heroísmo en circunstancias extremas al volver con vida tras 14 meses.
El conductor enfatizó que Gallo merece ser llamado héroe por su resistencia y solidaridad, aclarando reacciones confusas en redes sobre la intervención de la AFA en su liberación.