Nahuel Gallo, el gendarme detenido en Venezuela, arribó a la Argentina pasadas las 4:30 de la mañana después de más de 440 días preso por el régimen de Nicolás Maduro. La Federación del Fútbol Argentino gestionó las negociaciones para su liberación y traslado sorpresivo, anunciado ayer a las 18 horas.
Gallo se reencontró con su familia, incluido su hijo Víctor de tres años, en un emotivo momento captado en imágenes en vivo. Autoridades como la senadora Patricia Bullrich y la ministra Montioliva estuvieron presentes en el aeropuerto.
El operativo en el edificio Sentinela incluye estudios médicos para evaluar su estado tras la detención. El programa anunció que detallará el trasfondo de la liberación en breve.