Moria Casán inicia su programa sintiéndose feliz y reseteada tras sacarse mochilas de encima, más descansada y reparada como si empezara el año.
Explica que modificó la realidad en noviembre, no es un programa nuevo sino un salto cuántico que sintoniza frecuencias, dejando atrás pasado, presente y futuro mientras la TV tradicional calienta motores.
Saluda a la audiencia tomándose cafecito, menciona eclipses y se presenta monumental, recibe a Feliche en lugar de Rolón de vacaciones, muestra su outfit con tacos cómodos, pantalón de Ann Wagner y blusa de Patrick.
Interactúa juguetona con el equipo, hace gestos como elefante y agradece el aire fresco que la calma del calor como leonina.