Javier Milei anunció en el Congreso paquetes mensuales de 10 reformas estructurales por ministerio, sumando hasta 90 o 100 en el año, con énfasis en desregulaciones, privatizaciones como la hidrovía y reformas legislativas al Código Penal, Civil, Comercial e impositiva, buscando cambiar la arquitectura legal del país.
El presidente celebró el fin de piquetes, criticó al kirchnerismo como mafia que vive del que produce bajo nombre de justicia social, y diferenció a empresarios prebendarios de los del libre mercado, mencionando Fate y Techint. Panelistas destacaron su mensaje de apertura económica, importaciones libres y adaptarse o quebrar para industrias.
Reiteró alianzas con Trump como política de Estado, acuerdos con EE.UU. y UE, y mostró un complot entre medios, kirchnerismo y Victoria Villarroel, quien criticó al gobierno por no defender la industria nacional. La Unión Industrial Argentina quedó tocada por su visión no industrialista.
Se especuló sobre posible reforma constitucional tras mención a arquitectura legal y tuit libertario, mientras Milei busca meter todo por ley con su nueva legitimidad.