Javier Milei resaltó en su discurso las ganancias por 100 millones de dólares de Aerolíneas Argentinas este año, tras haber costado 8 mil millones desde 2008, y desafió a los opositores a verificar los balances contables.
Los panelistas analizaron los gestos sutiles del presidente hacia Victoria Villarruel, como un cabeceo durante la mención al sillón de Rivadavia y un saludo distante con el cuerpo inclinado hacia atrás, interpretándolo como señal de tensiones internas, mientras Martín Menem observaba atento y la vice usaba el celular.
Milei empleó un lenguaje disruptivo e irruptivo, llamando "cucas", "chorros" y "asesinos" a la oposición kirchnerista, apelando a su supuesta ignorancia para leer datos y envolviéndolos en una batalla cultural por el cambio de régimen.
El presidente fustigó el memorándum con Irán firmado por el kirchnerismo, cuestionando qué pasó con Alberto Nisman y acusándolos de encubrimiento a terroristas de Hezbollah responsables de atentados a la AMIA y Embajada de Israel.
Los conductores defendieron los datos presentados por Milei como irrefutables, criticando la forma pero validando el fondo del mensaje contra la oposición.