Javier Milei habló durante aproximadamente 100 minutos en el Congreso, con interrupciones constantes y cruces intensos, especialmente con el kirchnerismo.
El presidente utilizó chicanas recurrentes contra figuras como Juan Grabois, Germán Martínez, Myriam Bregman y Nicolás del Caño, llamando a Bregman "la chilindrina atroz".
No hubo anuncios sorpresa de reformas, solo menciones a posibles cambios políticos e impositivos ya conocidos, en un contexto de sesiones extraordinarias destacadas por Milei.
Se observó tensión con la vicepresidenta Victoria Villarroel, sin saludo a Karina Milei, gestos de desdén y posibles dardos indirectos durante el saludo protocolar.
El encuentro entre Milei y Villarroel fue mínimo, solo el protocolo anual, sin relación adicional, y el discurso evitó mencionarla directamente.