Lionel Messi activó su 'botón de orgullo' tras provocaciones en el clásico contra Orlando City, liderando la remontada de Inter Miami de un 2-0 en contra.
Después de un cruce con el técnico Oscar Pareja y el banco suplente, Messi empató con un zurdazo cruzado, asistió a Telasco Segovia para el 3-2 y clavó un tiro libre para sellar la victoria.
Los rivales no aprenden a no provocarlo, comparado con un león al que no se le tocan los bigotes, potenciando su talento descomunal.