Lionel Messi protagonizó la remontada del Inter Miami en el Clásico de la MLS, pasando de perder 2-0 a ganar 4-2 con un doblete suyo, recuperado de lesión.
Descontó primero Mateo Silvetti, otro argentino, y Messi empató gritándolo fuerte, haciendo parecer fácil ante un arquero que falló en el cuarto gol. Respondió a provocaciones rivales con un gestito de "¿Querés autógrafo?" tras anotar.
Es el primer partido oficial de la 22ª temporada consecutiva de Messi como profesional donde marca al menos un gol, extendiendo su récord impresionante a 101 días de una nueva Copa del Mundo.
El equipo de Mascherano había sido goleado en la fecha anterior, pero Messi marcó la diferencia pese a ventajitas de la liga.