María Fernanda Callejón acusó al periodista Ángel de Brito de haber revelado su domicilio particular al aire en un programa, lo que considera de muy mal gusto e irresponsable, rozando el delito por poner en riesgo su seguridad y la de su hija menor.
Callejón anunció que iniciará acciones legales contra De Brito, a quien llama "diablito", y enfatizó que no se puede dar direcciones ni teléfonos de nadie, famosa o no. Mostraron un video donde ella lo confronta furiosamente, diciendo que necesita asesoría legal y que es una amenaza a su integridad física.
En el panel de BTV, debatieron la situación con tono picante: De Brito se defendió argumentando que Callejón promocionó públicamente que vivía en el hotel Sheraton, cuya ubicación es conocida, y negó haber dado datos privados. La llamó "media pelotuda" y cuestionó su obsesión con él.
Los panelistas como Cintia Fernández disfrutaron el cruce, prediciendo que la pelea continuará en programas de Moria Casán, en LAM y posiblemente en tribunales. Chistearon sobre los abogados de Callejón y si realmente hubo delito.
El segmento presentó la pelea como un "round de boxeo" entre Callejón y De Brito, con interrupciones, insultos leves y amenazas de demandas, generando alto rating en el ambiente de chimentos.