Macarena volvió a Cuestión de Peso una semana después de recibir el alta médica, donde inicialmente había bajado de peso hasta llegar a 79,400 kilos, quedando a solo 3,400 kilos de su nuevo objetivo de 76 kilos.
En el pesaje de control, registró un aumento de 700 gramos, superando los 80 kilos, pese a un fin de semana complicado por un problema familiar grave que generó estrés, falta de sueño y horarios alterados, ya que durmió apenas tres horas la noche anterior.
Explicó que solo comió cuatro aceitunas extra mientras ayudaba en la pizzería familiar de su padre, resistiendo la tentación de pizza con salami, y mantuvo las colaciones pese al cansancio y la dinámica familiar alterada.
El doctor Cormillot destacó que el estrés familiar impacta la conducta alimentaria, pero elogió su autoestima elevada y amor propio por sus logros, que equilibraron la situación, manteniendo el orden en horarios y anotaciones sin descarrilarse.
El panel celebró su manejo responsable, considerando el contexto sorpresivo, y le deseó mejoría al familiar enfermo, reconociendo su exigencia personal y organización familiar.