Luciano Castro fue dado de alta de forma ambulatoria después de una internación voluntaria corta, motivada por necesidad de un cambio personal en medio de grabaciones para su serie en Netflix.
El actor protagoniza la segunda temporada de El Tiempo Puede Esperar, producción de Underground y Sebastián Ortega con 10 capítulos, compartiendo elenco con Carla Peterson, Valentina Zenere y Pablo Rago; impuso condiciones estrictas de blindaje total para evitar filtraciones y focos en su vida privada.
Griselda Siciliani, su ex pareja, evadió preguntas sobre la separación y audios filtrados en un contacto callejero, confirmando solo sus grabaciones en Felicidades y deseando privacidad.
Paulina reveló desde la clínica que se trata de alta transitoria con terapia ambulatoria, custodiado y con posibilidad de volver según avance el tratamiento, priorizando grabaciones pese al estrés.
Fuentes cercanas indicaron que Castro planeaba contar detalles post-alta, pero prioriza salud, hijos y trabajo; la producción aceptó el hermetismo para reintegrarlo sin escándalos.