León Amira, argentino en Israel, entra en vivo a su refugio mientras suenan sirenas de alerta por misiles iraníes, y continúa relatando la situación a pesar del peligro.
Explica que los niños están acostumbrados y lo toman como un juego, mientras mete a su mascota en el búnker de hormigón armado; advierte que ningún refugio resiste un impacto directo, como el misil de 500 kilos que cayó ayer en Beichemesh, comparándolo con la bomba de 70 kilos de la AMIA que destruyó un edificio.
Detalla que de cada 100 misiles, el 10% evade las defensas, causando unas 10 víctimas civiles hasta ahora; menciona impactos en Tel Aviv donde murió una cuidadora filipina, y enfatiza la preocupación por ojivas nucleares iraníes.
Israel no permitirá que Irán obtenga armas nucleares, en contraste con el Holocausto donde el mundo no ayudó; agradece el apoyo argentino y destaca la hermandad entre Argentina e Israel, antes de despedirse.