Hernán Lacunza explica que productores y consumidores deben equilibrarse, criticando extremos como cerrar importaciones de clavos como proponía Cristina Fernández de Kirchner o solo consumir sin producir.
El mercado encuentra equilibrio a largo plazo, pero con altos costos sociales como desempleo y pobreza; Argentina falló en recetas de desarrollo en 50 años, quedando a mitad de camino.
Advierte que el gobierno ve estática comparativa del día cero al ideal, pero el camino importa: procesos de destrucción y creación de empleo no son instantáneos, como costureras no van directo a Vaca Muerta.
Enfoca en ganar elecciones cada dos años mientras el desarrollo es largo, y alto desempleo en conurbano perdería votos.