Ali Khamenei, líder supremo de Irán, dio la orden final para los atentados de Hezbollah contra la embajada israelí en 1992 y la AMIA en 1994, según reveló el fiscal de la causa AMIA que pidió su arresto internacional.
Khamenei, quien murió en operaciones de Israel y Estados Unidos, apostó al terrorismo mediante la Guardia Revolucionaria, Fuerza Quds, Hezbollah en Líbano y hutíes en Yemen, formando un eje del terror ahora eliminado.
Irán entra en incertidumbre sucesoria con un consejo provisional de tres miembros liderado por el ayatolá Aifi, junto al presidente Pesejian y el jefe de la Judicatura, mientras se complica formar una asamblea de expertos para elegir al nuevo líder supremo.
El poder podría recaer en la Guardia Revolucionaria, el brazo más brutal del régimen, en medio del contexto de operaciones iniciadas tras el ataque del 7 de octubre de 2023.