Expertos analizan la operación conjunta entre Israel y la CIA que eliminó a Ali Khamenei y la cúpula de los ayatolás en una reunión precisa, logrando superioridad aérea total sobre Irán en 24 horas gracias a la desarticulación previa de proxies como Hezbollah en Líbano, Hamas en Gaza y el régimen caído de Bashar al-Assad en Siria.
La guerra iniciada el 7 de octubre de 2023 con el ataque de Hamas al Kibutz, continuada en Gaza y extendida a Irán, se basa en la percepción de debilidad del régimen tras protestas reprimidas, bombardeos nucleares en junio de 2025 y ataques a misiles balísticos, vectores nucleares y apoyo a grupos proxy en la fallida negociación.
Israel desmanteló el anillo de fuego iraní con hutíes en Yemen, milicias en Irak y Cisjordania, abriendo cielos despejados desde Tel Aviv hasta Teherán; el objetivo es cambiar el régimen teocrático, cuya supervivencia equivale a la de Irán, para un nuevo Oriente Medio con reedición de Acuerdos de Abraham con Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Baréin y Marruecos.
Arabia Saudita, vía Mohammed bin Salman, pidió a Donald Trump avanzar pese a retórica diplomática; panel advierte riesgos de sucesores radicales pero celebra fin al financiamiento terrorista, con Irán acostumbrado a decapitar organizaciones pero descolocado temporalmente.
El conflicto genera volatilidad en petróleo: WTI subió 5% tras pico 12%, contratos futuros GNL +40% hasta 80 dólares, acciones petroleras volátiles y ADR YPF cayó 0,7%; Daniel Montamat, exsecretario de Energía, analiza impacto en Argentina.