Israel intensificó su ofensiva contra Hezbollah en el sur de Líbano y suburbios de Beirut, ordenando la evacuación de 53 pueblos y ciudades tras ataques con cohetes y drones desde Líbano contra Haifa y norte de Israel.
La portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Mabella, advirtió vía X que los habitantes se alejen al menos 1.000 metros de zonas pobladas por riesgo inminente, responsabilizando a Hezbollah por forzar la respuesta militar.
Los bombardeos responden a un ataque de Hezbollah reivindicado como represalia por la muerte de Elijameini. Alarmas sonaron en norte de Israel, con intercepciones y caídas en áreas abiertas sin víctimas. Esto provoca éxodo masivo similar al de septiembre 2024, con 1,2 millones de desplazados.
Se espera que la situación continúe en otras ciudades, obligando a la gente a abandonar hogares para salvar vidas.