La participación de Irán en el próximo Mundial es poco probable por sus tres partidos programados en Estados Unidos: contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, y en Seattle y Santa Clara.
Se trabaja para moverlos a México; de no lograrlo, Irán sería reemplazado por el siguiente en el ranking FIFA, que hoy es Irak.
Tensiones geopolíticas, rechazos de visas previos al 40% de la delegación y bombardeos recientes complican la asistencia; panelistas dudan de su presencia salvo cambios drásticos.