Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde pasa un quinto de la producción petrolera mundial, generando alarma global por escasez y disparando el precio del petróleo Brent hasta un 14% durante la mañana.
En Argentina, recién convertida en exportadora de petróleo, el mercado mostró reacciones mixtas pese al contexto: el Banco Central compró 70 millones de dólares, acciones cayeron hasta 4% y subieron hasta 6,5%. Los inversores globales se vuelven más aversos al riesgo, prefiriendo oro sobre mercados emergentes.
Coincidiendo, se actualizaron impuestos en surtidores locales, sumando presiones mundanas al impacto internacional del conflicto.