Las inundaciones en regiones de Brasil, como Juiz de Fora, 7 Nubá y Matías Barbosa, causaron al menos 67 muertos, incluyendo 13 niños, y más de 10.000 desplazados que abandonaron sus hogares.
Una persona sigue desaparecida y las cifras podrían aumentar, con evacuaciones por riesgo hidrogeológico y nuevas lluvias pronosticadas.
El presidente Luis Ignacio Lula da Silva sobrevoló las zonas afectadas y se reunió con residentes, prometiendo soluciones habitacionales a quienes lo perdieron todo.
El cambio climático agravó las precipitaciones inesperadas este fin de semana.