Tina llega a Joyería El Tazador con joyas heredadas de su abuela materna: dos piezas art deco de platino con diamantes y zafiros, y un prendedor moderno de oro blanco del año 40 con zafiros.
La tasadora detalla las rosetas con brillantes antiguos, el corte ocho, y confirma metales mixtos; evalúa todo por lotes en 8.600.000 pesos, que Tina usará para invertir en una pastelería boutique familiar en Buenos Aires.
Tina elige pago en dólares al cambio actual, completa papeleo mientras esperan la placa, y se va conforme con la explicación clara sobre procedencia y valor de las herencias.
Destaca que las joyas financiarán la fase final de decoración del local, honrando la historia familiar de panaderos.