La guerra en el Golfo Pérsico continúa escalando con drones iraníes impactando refinerías de Aramco en Arabia Saudita, paralizando el Estrecho de Ormuz y elevando el precio del petróleo a 78 dólares el barril, un 7,3% en un día, beneficiando a la Argentina exportadora vía Vaca Muerta.
Argentina enfrenta dilema: exportaciones traen dólares para reservas pero suben combustibles internos, pese a política de precios internacionales del gobierno para controlar inflación, complicada por ataques de Irán contra aliados como Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita.
En Irán cortaron Internet ante protestas, mataron 2.000 en revueltas previas por inflación; rumores de asesinato de Ali Khamenei provocan derribo de estatuas de Ayatolá Khomeini en pueblos, exponiendo fragilidad del régimen teocrático autoritario ante coalición de Israel, EE.UU., Gran Bretaña, Francia y Arabia Saudita.
Calma tensa en Israel; la Finalissima Argentina-España del 27 de marzo en Doha, Qatar, queda en riesgo por bombardeos en la ciudad, sin vuelos ni seguridad para eventos masivos; FIFA y UEFA buscan nueva sede, mientras Irán podría no clasificar al Mundial 2026 en EE.UU., México y Canadá, generando dudas sobre su realización.
Escaloni rechazó originalmente el partido por choques calendarios; FIFA evalúa reemplazo para Irán, recordando cambios previos como de Colombia a México en 1986 por terremoto.