Documentos judiciales desmienten el tuit de Gregorio Dalbón y prueban que Claudio Tapia ocultó al juez Diego Amarante el motivo humanitario de su viaje a Venezuela para rescatar al gendarme Nahuel Gallo, solicitando permiso solo para la inauguración de la Federación Venezolana de Fútbol.
La AFA prepara abogados ante posible denuncia del Gobierno Nacional por intromisión en cuestiones de Estado al negociar directamente la liberación de Gallo con Jorge Jiménez Ochoa, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol y cercano a Delcy Rodríguez y su hermano Jorge, mediante contactos en PDVSA.
Tapia acordó el rescate en Barranquilla con Jiménez, quien facilitó la foto de Gallo libre, pero evitó informar al juez ni al gobierno, enviando en su lugar a Nakis e Isla Casares para evitar compromisos directos, generando malestar en el Ejecutivo que lideraba gestiones humanitarias.
Panelistas critican la operación secreta de Tapia como boomerang para blanquearse ante denuncias, mientras el gobierno de Milei presionó por presos políticos venezolanos con apoyo de Trump; Alejandra Monteoliva confirma desconocimiento de la gestión, y surge mención a inteligencia paralela vía SIDE y diputada Pagano.
La repatriación de Gallo con familia es celebrada, pero genera tensión política, con Milei ofuscado por encuentros institucionales fríos como el de Villarroel, en medio de relaciones rotas con Venezuela.