El paro docente convocado por CTERA y otras centrales afecta el inicio de clases en Santa Fe, pese a que el gobierno provincial ordenó abrir las escuelas y acercó a las familias.
En la escuela Mariano Moreno de Rosario, la situación es mixta: algunos alumnos ingresan porque sus docentes no adhieren, mientras otros se retiran ante la medida de fuerza por salarios y presupuesto educativo.
El gobierno descontará el día a los ausentes y exige una declaración jurada online de asistencia, medida impulsada por el ministro de Educación José Goiti vía el programa Asistencia Perfecta, endurecida en este conflicto.
Padres consultados por Lorena Arroyo relatan incertidumbre: unos dejan a sus hijos con clases parciales, otros vuelven a casa tras esperar en vano, generando frustración en niños ansiosos por empezar el ciclo lectivo.
Se estima fuerte adhesión gremial en públicas y privadas; autoridades provinciales marcan firmeza ante la dualidad en las aulas.